Los sueños comienzan a hacerse realidad y ya se van acabando, eso es una muy mala señal. La verdad se está dando a conocer, y nos vamos quedando sin sorpresas. Las pruebas se están superando muy fácilmente, nos estamos perfeccionando demasiado. Damos la vida, como si no fuera más que una ruleta inspeccionada al dedillo, y los ruidos ya no nos desagradan, lo nuevo se vuelve añejo.
Todos comienzan a caminar sin problemas por la oscuridad, no hay miedo ni desesperación, está de moda perder la cabeza en medio de este silencio.
En algún tiempo más los niños dejarán de llorar para cantar eternamente sobre reyes y peleas lejanas.
Voy a regresar, no voy a parar ni a bajar.
No creo que puedan ver la gravedad de la perfección que cala los huesos y nos estanca, ya no habrá progreso, seremos serenamente plenos.Y se acabará todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario