domingo, 5 de septiembre de 2010

cortos momentos

Una página tan sólo pude leer del libro de biografías que desempolvé de mi insuficiente biblioteca, mientras sonaba la misma canción de sacrificio acuático que cada día y de manera lenta me va gustando menos.
Voy a ser un grito que persiste entre otros sollozos, una pistola sobre las flores vistas en silencio tantas veces en el cielo y repetidas hasta cansar.
Siempre voy, lo afirmo, espero tu proyección, tu voz que me apoya, cual madre cualquiera que protege ante la oscura bajeza, la llamada infinita.
Vuelvo al origen de los cortos momentos, que es tan sólo uno, la búsqueda dormida de palabras esperadas.
Distancia ininteligible que aparece en el día que se agolpa a nuestra mente que estalla, como el alma presente que da el paso consecutivo que nos hace cruzar los dedos, al venir gratuitamente.
Adoramos el nexo que se crea entre los seres.
Que nos hace beber, escuchar y esperar, oyendo el susurro del viento mezclado con los ángeles circulares que vuelven a empezar.Ignora al amor, úsalo.

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