jueves, 30 de septiembre de 2010

rompecabezas

Testigo de las inseguridades de Hilda con el espacio de su apertura a la vida, de su nueva mirada hacia el mar, que ya no molesta al llover, porque ya no se filtra la luz y se escapa del origen cambiante de la gran dama.
Que hace que el tiempo pase más lento para nosotros; ¡y tan rápido para el mundo material!
En mi interior te agradezco que por algún tiempo te hayas puesto ligeramente en mis zapatos.
De flores rosadas frente al mar de mi arena, mi rompeolas, mi escalera.
¡Y cómo olvidar!... De mi fracaso.
Ni siquiera somos dos, y no me gusta la miel, no me basta nada en el eclipse total que me hace querer llorar y tan sólo gritar porque no caen las lágrimas, no tengo, están secas en casa vacía.
Siempre cuento cuando faltan dos líneas para terminar mi borde autoimpuesto de este rompecabezas.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

naturaleza muerta

Si el artista puede nadar entre charcos de vino, yo puedo tratar de robar imágenes de pintores inexistentes. Creados para la ocasión.
Por primera y única vez, puedo decir que estoy orgullosa de pertenecer aquí; pero no se volverá a repetir.
¡Qué poco te disfruté! ¡Cómo te extraño! ¡Volveré!
Permaneceré en mi eterna etapa adolescente que me hace volver por un segundo a mi vieja esperanza, de ser doble.
Aquella esperanza sumida en el desclavado tiempo azul, como el cielo, que sale con agua y un trapito, que no quita este collar negro.
Yo también quiero mostrar el alma, no el cuerpo, para eso están las fotos.
Y mi cabeza va más rápido que esta pluma que ya no es de ave, viene en serie y resta magia a todo lo que circunda al hombre de aquí.

martes, 28 de septiembre de 2010

el viaje

Apenas hubo cerrado sus ojos, de forma inmediata comenzó a ver los cyborgs abrazados, que la conducían uniformada y condecorada de honores, empezando la fiesta celta de sus sueños. La ley se presentó mientras lo veía todo y dio vuelta su mirada a la ventana para ver su futuro entre las nubes, que le guiñaban los ojos mecánicos en medio del cielo interestelar.
Y después de un brusco cambio la lleva a la ciudad en donde ya no existe la piel, pero tampoco hay lágrimas ni sangre.
Y se dio cuenta que sí importaba de lo que estaba hecha para poder brillar, porque no se podía ser fea, había que ser nueva.
Llena de imanes de ratas blancas y primigenias de todo lo existente en la marcha, con los padres fracasados colgados de sus propios cuellos anémicos.
El más largo viaje que me llevó a despreciar a los debutantes y a querer un poco más al maestro recientemente mencionado con su pipa entre las manos.

domingo, 26 de septiembre de 2010

los pájaros

Pequeñas mensajeras avisoras del silencioso desastre que se aproxima sobre nuestras cabezas, convertidas en ardientes lenguas de fuego que no nos convertirán, en absurdos políglotas.
Mas bien destruirán nuestro viejo entorno devastado para construir un nuevo presente, con los retazos de lo ya tristemente experimentado.
La segunda parte del aviso nos retoma desde el punto de la desolación, pero con mejor resolución, para que los pájaros nos expliquen la verdad de lo ignorado y despreciado, donde no hay tres historias, pero hay cancioncillas para infantes, con acento español.
Se destruyen los falsos cristales de hielo en el bosque fantástico y construido, donde también se esconden las marmotas, de los pequeños pájaros delatores.
Aquellos que nos recuerdan lo de nuestro abandono.

sábado, 25 de septiembre de 2010

la madama

Frente a la gente, la madama es valiente, mira con impetuosidad y se enfrenta con coraje a las vicisitudes.
Pero cuando está sola, se esconde tras las plantas, huye de su propia mente, llora con los cuadros mientras toma limonada.
Se sorprende de que las cosas pequeñas parezcan más grandes en medio de la tormenta.
Cuando la nieve cae en medio del bosque, la madama se complace, ella no está en la calle.
Sus vestidos se transparentan entre los gritos de los niños que claman por sus mamitas, porque no quieren aprender a estar solitos.
La madama espera que eso no le suceda a nadie.
Ofuscada en los felinos de su lama ella se encuentra.
Se inicia el proceso inadecuado para todos los seres, sus circundantes, triunfando o siendo denotados los más, para caer lentamente, en el profundo sueño de su existencia enamorada.

viernes, 24 de septiembre de 2010

gomero

Me quedé plantada como un gomero mientras esperaba nuevamente tu llegada. No te has desconectado del mundo, tan sólo lo haces de mí, igual que casi todos los demás.
Pero ya sabes que en mi mente aburrida está la venganza y sin saber cómo ni cuándo me pagarás, aunque ni siquiera te des cuenta.
En la repetición instantánea de la vida, no te dejarán plantada tus abundantes mujeres…
Igual que a aquél…
Pero la chica sortija no se lo merece, ¿recordaré que existen compromisos morales?
Volvimos a tu situación de decadencia.
Y cuando me encontraba en mi maceta vi pasar al desfile de modelos que practicaban el desprecio a la miseria ajena, ensayaban sus caras de asco y hastío, con aquella sonrisilla de ilusionada superioridad.

martes, 21 de septiembre de 2010

el hada azul

El hada azul comienza su canto habitual con la cabeza calva, sola, caminando en medio de las tumbas de su pueblo.
Son inmortales, pero ellos no han muerto, los han asesinado, han dejado de creer en ellos.
El hada azul presiente que su final también comienza a acercarse y le da melancolía pensar en cuando era joven y debía cargar pequeñas haditas de tantas gentes extrañas, porque los brazos siempre se hacían pocos.
Cuando recibía mensajes y no destellos como ahora, con tantos lamentos subterráneos.
Ahora ya no cae en sus ropajes morados atornasolados, todo olía a madreselva.
Mañana intentará recuperar la armonía del bosque, del aire, de la tierra, tal vez, de esas aguas que ya no son puras, que añoran arena, pero que tienen cerros que nos indican su camino.
Cada vez los amigos se alejan más en venir, en el tiempo, en los números, en la profundidad, en el pensamiento.
Sólo se tiene sabiduría… que no se podrá compartir.
Por eso llora, el hada azul se destruye sin nadie, tampoco David.

siento el final

Los sueños comienzan a hacerse realidad y ya se van acabando, eso es una muy mala señal. La verdad se está dando a conocer, y nos vamos quedando sin sorpresas. Las pruebas se están superando muy fácilmente, nos estamos perfeccionando demasiado. Damos la vida, como si no fuera más que una ruleta inspeccionada al dedillo, y los ruidos ya no nos desagradan, lo nuevo se vuelve añejo.
Todos comienzan a caminar sin problemas por la oscuridad, no hay miedo ni desesperación, está de moda perder la cabeza en medio de este silencio.
En algún tiempo más los niños dejarán de llorar para cantar eternamente sobre reyes y peleas lejanas.
Voy a regresar, no voy a parar ni a bajar.
No creo que puedan ver la gravedad de la perfección que cala los huesos y nos estanca, ya no habrá progreso, seremos serenamente plenos.Y se acabará todo.

sábado, 18 de septiembre de 2010

nada es así

Con lo desconocido me hundo, entre medio de las últimas pocilgas de este lugar material.
Nunca importa lo que uno sabe, pero lo sabe, aunque sea el principio de un gran conocimiento por siempre, en proceso.
Acá no están los ilusionistas ni las grandes mujeres, porque ambos son maravillosos, pero discriminados.
Mañana se viene el peregrinaje hacia la sanación del monstruo, para luego mendigar por un poco de regalos atrasados y tal vez cerveza, con impuntualidad o alguna porquería condicionada.
Falacias de la fútil existencia que divaga entre los viajes, las posesiones y la venganza.
Infames circunstancias que originan que mis costillas magnánimas se vuelvan malvadas de cualquier manera repetitiva.
Cuando quise parar la situación tomaste tus pantalones y execrando te marchaste con tus risas estúpidas de gavilán.

viernes, 17 de septiembre de 2010

cardigan

Sin amor de juntos en orgasmo, por siempre y siempre.
Con retratos que desgarran las paredes y que hacen que no me atreva a tocar la guitarra perdida en la última esquina de mi oscura habitación.
Estoy en mi casa, para ser Soledad, de cuarto en cuarto como una piedra, voy caminando sola y desconectada.
Los ángeles pagan sus pistolas en el lugar al que voy, van en grupos y me dejan acelerada para que intente volver a empezar… pero no puedo.
Me llegará a gustar eso de volver a empezar… otro día.
Cuando me vuelva esclava de mis oídos, sólo así podré sobrevivir y no caer en el abismo más profundo de mi propia existencia.
No hay otra solución, aquí no cabe dios, si fue capaz de entregar a su hijo como si fuera un pedazo de carne, me da escalofríos el pensar lo que sería capaz de hacer conmigo.

jueves, 16 de septiembre de 2010

escrito matutino

Memorias, eso fue lo que me regalaste, y también un poco de espacio, pero yo no quería eso, y tú lo sabes.
Debías hacer lo imposible por traerme mi robador de alma, mi conector a la sociedad, mi femineidad, mi nexo a la sabiduría total. Pero no me trajiste nada de eso, y nuevamente tuve que poner mi cara de felicidad triste.
Pero yo lo sé todo de antemano, recuérdalo.
Ahí te quedaste, con el olor que ya tenías, con los pies malditos y los ojos monocromáticos. Sólo los ojos monocromáticos.
Después del hastío, y mientras ordeno tu basura, se aparecen las nubes con formas de hombres jóvenes y antiguos, uniformados, en el campo en duda.
Y bajo de mi torre para ver al ogro y su vástago, pero aún duermen con las bocas abiertas y babeantes.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

nombramiento

Por el poder que me confiero yo misma, te quintuplico en tu poder autodestructivo de poeta remilgada a los rastrojos del futuro.
Te nombro reina de lo abandonado y esclava de lo brutalmente establecido.
Te ordeno a caminar lentamente por los senderos oscuros y laberínticos de tu vida, para que llegues al escenario de tu esplendor perdido, y te des cuenta de que todo lo que nos hiciste creer que era tu misterioso pasado, no eran más que pequeñas representaciones de tu desollado presente y futuro.
Nuevamente nos dejas con las dudas en la cara, porque has huido al saber la inconfesable verdad, que todos a destiempo te escupimos en tu desvencijada cara.
Con estas A alegres que se mofan de tu inocencia imprudente.

martes, 14 de septiembre de 2010

estanque

Los cotonitos son más poderosos que las tapas de los lápices de pasta con una marca de humanoide.
Ya me han mutilado.
Y sobre el colchón de pasto y nieve tengo rastrojo del estanque biológico de sus sueños.
Ya me he mutilado, lo he ayudado. Siéntate.
Empecemos por el principio, pero no sé si he acabado.
Los audífonos negros comienzan a levitar.
Quizás ya no pueda seguir siendo una chica play, es mejor ser oasis, supongo.
Y bañarme entre sus aguas fantasmales, que son tan escasas, que hacen que me violen.
Aguas impuras.
El miércoles veré sus respuestas, sólo tal vez, eso es sólo a oído, no hay otra forma de aprenderlo.
El lugar abierto, donde empiezo a conocerme, a reconocer mi miedo a vivir, a cargar mi pistola y matar. A sentir lo que hay dentro del mundo secuencialmente repetido.

lunes, 13 de septiembre de 2010

negras rubias

Quise pegar los libros y las manzanas a la pared de mi habitación, y cuando al fin lo había logrado, al poco tiempo, se cayeron, llegaron al piso, manchándose de polvo, los dejé luego en el escritorio, también lleno de polvo.
Quiero destruir estas paredes ingratas, que me serán negadas, me arrancarán de ellas si no me humillo nuevamente. El orden de los acontecimientos me dice que deberé ser cómplice otra vez.
Y tú quieres darle algo más que los pies y él sólo puede darte varios ojos, otra vez quedará mal, por no tener nada en las ropas multicolores e infinitamente remendada a veces por ti.
Y todo eso en otros.
No te quise contestar, no quise ni pude ir.
Espero que te hayas pronunciado antes de mi incursión en la herbología, de lo contrario tus bellas palabras serán escasas en mi condicionada declaración.

viernes, 10 de septiembre de 2010

fue un placer matarte

Cuando te sentías perdido y querías tocarte dentro de un submarino que se hacía tarde (te maté).
Ahora quieres regresar y me dices por qué no me necesitas.
Me despiertan tus repentinos coágulos en la cara, pero los regalos no son para mí, aunque me dediquen las mañanas y guarde tu alma.
Los brazos llenos de sombras y mis ojos dormidos que no llegarán a tu final.
Es lo único precioso de haberte aniquilado, es el hecho, de que me quedaron los dedos cítricos, y que no conozco a los sentados.
Ese es el modo de tu fútil existencia y cuando quiero desgarrar mis cabellos, capturar el tiempo o tener el universo en mi mano, tú me das una bodega minúscula para guardar recuerdos que no tengo, que no me has dejado construir.
Porque no puedo guardar la música ahí.
Sí, sería un error vivir sin música, tiene razón.
Por eso, lo hice y no me arrepiento.

jueves, 9 de septiembre de 2010

hedor

Mientras miraba la basura que pusieron en la caja, empezó a salir un hedor insoportable, que no era de mis cuerpos circundantes, pero apestaba.
El olor era de un verde excremento reseco. Pudrición insospechada. Y al no cambiar la basura que me gusta y apremiada por este hedor, huí, lejos, sin mirar atrás y sin abrir mis fosas nasales.
Siento que estamos en una batalla, en la que el hedor nos vence sin disimulo, ni suavizaciones de la ruda realidad, que me quiebra los huesos de los dedos.
Hedor que me da la bienvenida al mar, a la magia de las podridas pociones, que ya me hicieron dormir de la forma más honesta en que se puede hacer, aunque sea simple, fácil y estúpido.
Los vaqueos lo hacen una y otra vez bajo el mar de mis párpados y el cielo de mis pestañas.
Que mienten vigorosamente sobre lo que ven ahora.
Porque no ven a Jesús. Y no importa.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

el turno de la vida

La vida pasó frente a mí, cuando ambas caminábamos por el centro de la ciudad.
Me la volví a encontrar mientras cambiaba el cuerpo de su hermano por otro, y me volvió a despreciar.
Pero en la esquina del boulevard, no pudo evitarme, y me saludé.
Pero fue extraño.
Iba con uniforme, y accesorios que aparecían para luego desaparecer, y su saludo no dejó de ser frío.
Como si fuera una perfecta desconocida.
Después de una semana…
Pero me equivoqué otra vez, como siempre, una más para la colección.
La vida se olvidó de darme el último de los besos falaces.
Nunca fue su turno.
La vida es muy joven para mis pies eternos.

martes, 7 de septiembre de 2010

olvido

Descansa querido, recuerda cuando eras joven y nadie te comprendía y te lamentabas en mi hombro.
Te sentías tan solo, pero decías que ayer no lo estuviste y por eso tu corazón estaba roto.
Y te volvías a estar solo, y te enredabas siempre, y me quebraba las uñas por ti, aburriéndome de tus paseos en solitario, aunque fueran sanadores, pero la cabeza me seguía explotando, y sentía esa voz tan extraña en ti, con tus caricias ajenas, con los aplausos distantes.
En un día negro no veo canciones bonitas, vas a la cama, para estar ahí, y me pongo bien, perdiéndose mi corazón, pues es su turno.
No digas que me quieres, te fomentas en el sexo.
Descansa querido, de palabras incomprensibles en una cabeza turbada, en unos deseos prohibidos y perpetuos. Sólo descansa, para que no te vayas apagando después de la lucha.

lunes, 6 de septiembre de 2010

la china danzarina

Después de tanto tiempo ya no esperaba nada, pero tú me invitaste a drogarnos, me diste la opción también gratuita y te lo agradezco, me regalaste la china danzarina y la flor con lunares que estrenaré el próximo año.
Es bueno saber que de verdad no te habías olvidado de mí, que no sólo cumples con tu papel, que lo sientes y lo sentiremos, que al menos me hagas mantener la ilusión de que no me abandonarás, aunque quizás sólo sea eso.
Espero que te haya gustado mi alimento.
Al menos a mi me encantaron los leones.
Gracias por, hasta el momento, (nunca se sabe con el futuro, bien lo sé yo), no ser hueca, no ser una mera figura de plástico, al menos conmigo.
Es reconfortante pensar en que, si bien los cielos me engañaron, no era verdad tu indiferencia.
Meras traiciones del inexistente destino.
Y somos pequeña con pequeña.
Caminamos juntas, separadas por los números, por las malditas distancias, pero juntas. Así lo siento.

domingo, 5 de septiembre de 2010

cortos momentos

Una página tan sólo pude leer del libro de biografías que desempolvé de mi insuficiente biblioteca, mientras sonaba la misma canción de sacrificio acuático que cada día y de manera lenta me va gustando menos.
Voy a ser un grito que persiste entre otros sollozos, una pistola sobre las flores vistas en silencio tantas veces en el cielo y repetidas hasta cansar.
Siempre voy, lo afirmo, espero tu proyección, tu voz que me apoya, cual madre cualquiera que protege ante la oscura bajeza, la llamada infinita.
Vuelvo al origen de los cortos momentos, que es tan sólo uno, la búsqueda dormida de palabras esperadas.
Distancia ininteligible que aparece en el día que se agolpa a nuestra mente que estalla, como el alma presente que da el paso consecutivo que nos hace cruzar los dedos, al venir gratuitamente.
Adoramos el nexo que se crea entre los seres.
Que nos hace beber, escuchar y esperar, oyendo el susurro del viento mezclado con los ángeles circulares que vuelven a empezar.Ignora al amor, úsalo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

los gallegos

Encienden la radio y escuchan los comerciales de la televisión, pueden ver lo que tú no, ellos van alto, punto por punto, lo recuerdan todo, caminan por la ruta, con efectos grandiosos, se abren a la humanidad, no bajan la voz jamás, no se suicidan y no piden ayuda.
Van alegres.
Saben tantos idiomas, aunque su fama no es buena, tampoco es cierta. Ahí van con la oreja pegada a la radio, cabeceando sus temas favoritos, cuando se van dicen amar el tiempo porque es grandioso para el rostro.
Caminan hacia afuera y trabajan ahora para extrañar luego, y seguir bailando aunque no quieran vivir, aunque sí deban hacerlo, aunque no quieran vivir y todo se derrumbe y se vuelva pequeño.
Vuelven a empezar.
Contraen y sacrifican y arrastran la cara.

viernes, 3 de septiembre de 2010

la esclavitud

Extrañar hizo que el joven se esclavizara a su locura, y se movía agitadamente tanto hacia adelante, como hacia atrás, y movía su cabecita a la izquierda y a la derecha, y repetía sus pensamientos como si su voz fuera una eterna grabadora.
.Le dolía la vida, de tanto pensar y querer entregar su corazón, pero se le quitaba bailando y tocando su desafinado saxofón.
Se hacía cada vez más católico, buscando esperanza, fe, en lo que fuera, aunque muriera lentamente, lentamente, lentamente, solitariamente.
Iba cambiando la vida del joven, se transformó en lo que extrañaba, en lo que esperaba.
La lluvia le reconfortó su ignorancia visual y casual, pero despertó infinitamente odiada por los colores del tiempo que no le daba recuerdos, que sólo la hacía vagar, pagar el odio profesado que nuevamente le hacía repetir sus pensamientos como si su voz fuera una eterna grabadora.
Le tomó tanto rencor al sol, que deseó su muerte, la muerte, para quien fuera, sin rastros, con silencios, con eternos retornos visuales, con sus sueños de esclavitud

miércoles, 1 de septiembre de 2010

los dedos azules

Se sienten en mis pies, las huellas rutilantes de este sol abrasador, que me llena del ardor constante y sin mitigar de mi ser más superfluo.
Con grititos estúpidos femeninos que enmarcan lo que no pretendo ser, pero de lo cual me gustaría disfrazarme, sin embargo, por más que lo desee y llegue incluso a intentarlo, no puedo, no lo logro.
Al no cambiar nada, mis dedos se vuelven azules, de tanto calor, pero mis orejas se enrojecen de frío, y ya pierden su sano esplendor, a pesar de los lamentos matemáticamente programados de manera repugnante, para llevarme a la perdición asilada.
No me uno a tu venganza porque no soy normal y no pretendo serlo.
Me quedo mirando las cruzadas con toda esta naturalidad, la misma con la que oigo tus himnos celtas favoritos.
¡Y mis dedos siguen azules!