lunes, 13 de septiembre de 2010

negras rubias

Quise pegar los libros y las manzanas a la pared de mi habitación, y cuando al fin lo había logrado, al poco tiempo, se cayeron, llegaron al piso, manchándose de polvo, los dejé luego en el escritorio, también lleno de polvo.
Quiero destruir estas paredes ingratas, que me serán negadas, me arrancarán de ellas si no me humillo nuevamente. El orden de los acontecimientos me dice que deberé ser cómplice otra vez.
Y tú quieres darle algo más que los pies y él sólo puede darte varios ojos, otra vez quedará mal, por no tener nada en las ropas multicolores e infinitamente remendada a veces por ti.
Y todo eso en otros.
No te quise contestar, no quise ni pude ir.
Espero que te hayas pronunciado antes de mi incursión en la herbología, de lo contrario tus bellas palabras serán escasas en mi condicionada declaración.

No hay comentarios:

Publicar un comentario