Si el artista puede nadar entre charcos de vino, yo puedo tratar de robar imágenes de pintores inexistentes. Creados para la ocasión.
Por primera y única vez, puedo decir que estoy orgullosa de pertenecer aquí; pero no se volverá a repetir.
¡Qué poco te disfruté! ¡Cómo te extraño! ¡Volveré!
Permaneceré en mi eterna etapa adolescente que me hace volver por un segundo a mi vieja esperanza, de ser doble.
Aquella esperanza sumida en el desclavado tiempo azul, como el cielo, que sale con agua y un trapito, que no quita este collar negro.
Yo también quiero mostrar el alma, no el cuerpo, para eso están las fotos.
Y mi cabeza va más rápido que esta pluma que ya no es de ave, viene en serie y resta magia a todo lo que circunda al hombre de aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario