La joven siempre soñando en sentirse grande, indomable, pagando los costos de sangre con errores, con lo que ya vio y con lo que esta noche sufre.
Pero no van a acudir más lágrimas a sus mejillas, pues para eso ya las arrancó a jirones por completo y las guardó en el océano nocturno para cuando le plazca recordar.
Indomable es su alma sumisa y muerta que se lamenta patéticamente mientras baja al más profundo abismo, pensando en sus pies cuando vaya al desierto polar.
Desprecia lo que antes la sensibilizaba, si puede adquirirá otros pies y si no le alcanza, comprará un poco de sabiduría de bolsillo, hace tiempo que no bota así el dinero, se ha batido con lo mismo durante demasiado tiempo.
Que es indomable lo recordará siempre, al igual que su tétrico pasado desconocido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario