Se oyen, se ven
Están en todas partes
Los crujidos que atemorizan
En la cama, en las puertas
En la ventana con los vientos
Cerca del final
Son los crujidos
Los que marcan el camino
No se puede confiar en nada
Ni en nadie
Por eso tápate los ojos
Y limpia tus orejas
Que la nieve acallará tus pasos
Te mostrará bello lo que no lo es
Ocultará todo lo siniestro
Pero tomarás tus dagas
Quitarás la maraña frente a ti
Y te maravillarás a ti mismo
Con lo que sabes hacer
Aunque sea terrible
Los crujidos son más que las balas
Son quienes te avisan
Que quieren que pases inadvertido
Que quieren que te ignoren
Pero tú harás ruido
Y no creerás en almas innobles
Ciegas y embusteras
Madera rechinante
No te asustará más
Cuando la letra se caiga
Caig…a, cai…ga…ca…iga
C…aiga…c…a…i…g…a...
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