Mucho tiempo atrás
Madre e hija
Despreciaron la palabra de dios
También despreciaron al padre divino
Y a tantos más
Que ya no vale la pena recordar
Pero su sustento ha caído
Y con él, su orgullo
Ahora tienen las manos atadas
Y se dieron cuenta
Que su pequeño cerebro
No les permite desatarlas
Por eso llaman a gritos a dios
Le tratan de usted
Prodigan regalos
Celebran sus festividades
A pesar de haberse ganado
Sus más profundos desprecios
Y como dios no es tonta
Va a jugar un rato
Con esas imberbes criaturas
Tomará de sus cabezas
Cual muñecas de porcelana resquebrajada
Y las azotará eternamente.
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