lunes, 15 de marzo de 2010

entrega e inútil despido

Con los ojos enrojecidos
Te he devuelto tu corazón
Marcado por mí
Pero ya no está igual
Está más lleno que el mío
Te lo devolví frente a dios
Mientras nos hablaba de otros dioses
De sus penurias
Mientras nos contaba el Edén
Tras nuestros pasos
Mefistófeles viene
El carro esperanzador
Se dejó atrapar
El amor por nosotros
Sólo hizo su estancia fútil
Lo que él no sabía
Es que pronto
También nos abandonaría dios
¿Qué hubiera hecho Mefistófeles
de saber nuestra soledad?
¿Se habría ido a mis recuerdos
para fabricar el futuro
de Ariadna?
De nuevo nos quedamos solos
Para que vieras la octava maravilla
Para que tuviera una nueva misión
Para que volviera a casa
Sola
Y llamara a Mefistófeles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario