La princesa esperaba tranquila
Que su vida se decidiera por ella
Estaba ansiosa, pero no importaba
Si moría siendo princesa
Quería decir que su madre existía
No tenía los ojos hinchados
De tanto llorar… como ahora
Donde ya no hay princesas
Cada niña rasga su propia herida
No hay besos de buenas noches
Sólo buscan sus monedas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario