Al ver mi pasado, el miedo vuelve a paralizarme, el mundo colapsa sin más remedio.
Usaremos las mentiras para disfrazar nuestra cobardía momentánea, pero en el momento indicado se demostrará que nuestra mentira es real.
Soy una persona que sufre de espasmos eléctricos frente al valor, que no tiene camino a seguir después de ese arrojo.
Su sonrisa se entromete entre los labios de mi monstruo hogareño, y me hace sentir bien.
Sonrisa ingenua de niña y anciana joven de 22 años, con temor a violentarse.
Se siente aproximarse a la bestia de las falsas alarmas, que regurgita el vocablo construido por el hombre.
Es el final del presente y el comienzo del arábigo pasado de dos milenios.
Presiento cómo se rieron de mí, pero el viaje no será completado en este día, si no me violan continuaré hasta acabar para volver a la esencia de la mentira real.
No hay comentarios:
Publicar un comentario