Con los dedos atrapados en enredaderas crepusculares con la vista ennegrecida, por el reflejo de mi alma medusa infante que copia mis obscenos pasos cual sirena aletea en mar oxigenado, de más tus cantos no son tales, eres mezcla variada con pecados que no son tuyos, han sido achacados las perlas que oyes fueron mal obsequiadas, otros regalos llegaron a otros resquebrajados puertos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario